Desarrollo e Hitos urbanos sobre el barrio El Calvario (1990-2020)

La reestructuración urbana por “destrucción creadora” adquirió una dimensión planetaria: de Bombay y Beijing pasando por Londres, Nueva York o París, muchos barrios populares bien situados son reacondicionados y sus antiguos habitantes enviados a la periferia en grupos habitacionales de baja gama para dejar lugar a un “hábitat de categoría: sedes sociales, equipos culturales prestigiosos capaces de atraer a los inversores, promotores inmobiliarios, directores de sociedades, cuadros superiores y turistas adinerados.”

Jean Pierre Garnier.

Desde la década de 1.990 varios elementos se entrecruzan para explicar paulatinamente el ocaso del barrio y el auge del proceso de renovación urbana. Por una parte, tras el cierre y demolición de la Galería Central (1.971) se acentuaron procesos de transformación de las dinámicas productivas, ganando cabida el negocio del reciclaje operando con los residuos que genera el centro de la ciudad y buena parte del sur. Al tiempo, los procesos de apertura económica paulatinamente fueron desembocando en una acentuada desindustrialización de los barrios aledaños y de las molineras y productoras textiles que operaban en El Calvario. En adición, el tejido social barrial empezó a sufrir grandes embates; poco a poco las nuevas generaciones desligaron su vida cotidiana y hasta laboral de sus fronteras, aunque sobre la calle 13 quedaron hasta hace unos años las mueblerías, símbolo por excelencia del trabajo artesanal e irónicamente de una espera por mejores tiempos.

Los inquilinatos y sus propias transformaciones son el rasgo más marcado de los tiempos; en el olvido quedaron los días en que los inquilinatos habían favorecido el arribo de unidades familiares que dieron el paso a habitar otros barrios o hasta a la toma de tierras de manera organizada, siendo remplazados por los desagregados de pocos metros para individuos aislados que pagan un techo diario y en no pocas ocasiones bajo marcadas problemáticas asociadas al consumo de estupefacientes. [1] Cabe referir que el auge del consumo de bazuco desde la década de 1980 y la constitución de Cali como un mercado para su circulación terminaron haciendo de El Calvario un epicentro base para estas problemáticas, sin embargo, cabe resaltar que la repuesta estatal a esa problemática no ha sido uniforme. (a la de arriba, tal cual)

En 1.997 mediante un informe base de trabajo la Secretaría de Bienestar Social y gestión Comunitaria llamaba la atención sobre el desarrollo de previas iniciativas de intervención social en el barrio El Calvario, en especial sobre la ineficacia de aquellas que desde los años setenta estaban preconizando la necesidad de expandir el área comercial del centro hacia la “olla”. En el informe de 1.997 se advierte: “los términos de la expansión nunca fueron más allá de la compra de lotes, terrenos semi construidos, edificaciones y la reconstrucción física del lugar”.[2] Y mucha razón hay en estas palabras; por ejemplo, la demolición de la Galería Central, entre 1970-1971 dio paso a un extenso lote en el cual, tras casi veinte años, se levantó el actual edificio de la Fiscalía General (carrera 10, con calle 13, esquina). En resumen, el informe de 1.997 destacaba la necesidad de atender expectativas de los habitantes amenazados por el posible desplazamiento y la demolición de las viviendas.

[1]  Rebellón Marulanda, Luz Elena. Villalobos Hurtado, Victoria Eugenia.   El calvario…mi familia…mi vida. Cali, Universidad del Valle / Trabajo de grado para optar por el título de trabajadoras sociales. 2012. Edición digital disponible en: https://bibliotecadigital.univalle.edu.co/bitstream/handle/10893/9923/CB-0464059.pdf?sequence=1&isAllowed=y

[2] Secretaría de Bienestar Social y Gestión Comunitaria. Plan Recuperación Centro de Cali. Cali; Alcaldía de Santiago de Cali. 1997. pp. 19-24.


Tomada de: Secretaría de Bienestar Social y Gestión Comunitaria. Plan Recuperación Centro de Cali. Cali; Alcaldía de Santiago de Cali. 1.997

2002: Creación Empresa Municipal de Renovación Urbana

Tras el informe de 1.997 se empieza a cristalizar en la opinión pública la necesidad de una intervención radical según directrices urbanísticas en boga. Evidentemente, la demolición de “la olla” como elemento trasversal del proceso de renovación del centro urbano, estaba cabalgando a toda marcha en el espacio público, aunque la punta de iceberg de ese proceso parece ser más visible ya en el naciente siglo XXI, de primera manera cuando en el POT de 2000 se formula la necesidad de una institución directriz y ya en 2.002 cuando mediante el decreto municipal 084 de 2.002 se crea la Empresa Municipal de Renovación Urbana (EMRU).[1] 

2008: inauguraciones Estación del Sistema Masivo de Transporte en el barrio de San Pascual y El Calvario

Las tentativas de renovación urbana no solo suponen una dinámica de gentrificación de la población del barrio El Calvario, sino que de manera simultánea han estado acompasadas del desarrollo de la infraestructura de transporte (mejora en vías y estaciones) que terminó por cercar la vida comercial y cotidiana del barrio. En ese orden de ideas, en 2.008 se inauguraron la Estación Sucre (calle 15 con carrera 15) y la Estación San Pascual (carrera 15 entre calles 13 y 15). A propósito, el documental titulado Buses en mi Casa visibiliza con bastante agudeza los detalles e implicaciones de esta decisión de índole urbanística sobre el tejido social del barrio.[2] 

2.016: Se pueden constatar las primeras demoliciones de manera no sistemática, producto de las más tempranas negociaciones individuales. Desde 2.017 hasta 2.020 resulta evidente la demolición de las viviendas a la altura de la carrera 10 hacia la carrera 12.

2.020: Se anuncian las ventas de los primeros apartamentos a edificar en el barrio El Calvario, en el marco del proyecto titulado “Paraíso Central” ubicado entre las carreras 10 y 12 y las calles 13A y 14.


[1] Una versión más amplia en: RUIZ LÓPEZ, Apolinar. MERA, Hansel. Entre el Calvario y El paraíso: Memoria, contrastes y voces de ciudad. Cali, Secretaría de Cultura y turismo. 2015 pp 43-47.

[2] Documental de Garzón Ballesteros, Catalina. Zuleta Martínez, Melissa. Sánchez Calderón, Lina Marcela. 2014. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=F-WPx8Z-5Bw&t=606s